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Control de sustancias nocivas en productos textiles  | Desde mediados del siglo XX, la industria producía químicos sin conocer sus posibles efectos pero en los últimos años esta situación se está observando con mayor atención como forma de evitar daños colaterales. Muchas textiles del mundo se encaminan hacia una política ecológica y confeccionan tejidos sin sustancias químicas para no perjudicar a quien los usa ni al medio ambiente. |
La Asociación de Investigación de la Industria Textil (Aitex) de España, elaboró un informe sobre el control de sustancias nocivas en productos textiles. A continuación, acercamos lo más importante de aquel documento. Las sustancias nocivas pueden estar presentes en el producto textil o en los accesorios del mismo, incluso pueden abandonar los artículos durante el uso. La toxicidad de una sustancia dependerá de la naturaleza de la misma, el tiempo de exposición, la edad, la vía de administración y la concentración. De ahí que los métodos de análisis y extracción de estas sustancias intentan reproducir las condiciones naturales de uso, por ejemplo en lo que se refiere al contacto con la piel, algunas pruebas se basan en la simulación de un sudor humano, la posibilidad de una ingestión oral se tiene en cuenta por medio de pruebas con una disolución artificial de saliva y la posibilidad de la inhalación se tiene en cuenta en las mediciones de olores y de emisiones. Los diferentes procesos que sufre un artículo hasta que llega al consumidor final, son susceptibles de incorporar sustancias nocivas. Principales sustancias nocivas en textiles · Las arilaminas son compuestos que se obtienen de la reducción de algunos colorantes azoicos, liberando aminas aromáticas. · El dimetilfumarato es un compuesto utilizado para inhibición del moho, como fungicida en el transporte marítimo y en el almacenamiento de mercancías. · El Cromo VI es un metal pesado que puede aparecer tanto en colorantes o pigmentos, así como en el proceso del curtido de las pieles. · El níquel es un metal pesado utilizado en colorantes o pigmentos, en catalizadores, así como en el revestimiento de accesorios metálicos para evitar su oxidación, tales como cremalleras o botones. · Los pesticidas son compuestos orgánicos utilizados para la conservación de las cosechas por lo que se pueden encontrar en las fibras naturales. · Los ftalatos son plastificantes que se utilizan en el PVC para conferirle flexibilidad, aparece en estampaciones tipo plastisol. · El plomo es un metal pesado utilizado en colorante o pigmentos, así como en las aleaciones de los accesorios metálicos. Legislación al respecto. Productos textiles libres de sustancias nocivas El Parlamento Europeo ha aprobado el Registro Evaluación y Autorización de Sustancias Químicas (REACH), este registro obliga a los fabricantes de productos químicos nocivos a demostrar que las sustancias que están comercializando son seguras para la salud pública. También regula el uso continuado de las “Sustancias Químicas Muy Preocupantes” (abreviadamente SVHC) por su potencial impacto negativo en la salud humana o en el ecosistema. Además de esta legislación común, los diferentes países han establecido reglamentos y/o leyes más restrictivos que limitan o prohíben las mismas u otras sustancias nocivas, por ejemplo en el caso del formaldehído. Ante la dificultad legislativa, muchas empresas textiles optan por certificar sus productos según Oeko-tex, cuyos valores restrictivos aseguran que los productos textiles no contienen sustancias nocivas para la salud humana ni el medio ambiente. Soluciones que AITEX aporta Las soluciones que ofrece AITEX son el seguimiento legislativo, el análisis de dichas sustancias, así como el desarrollo de nuevos métodos para asegurar tanto la salud humana, como el cumplimiento de las legislaciones vigentes para todos los productos textiles y accesorios, tanto a nivel europeo como mundial. Artículo elaborado por Patricia Vilaplana, integrante del Laboratorio de Sustancias Nocivas de AITEX. TeXtilizate, revista textil |